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Comparación entre la Saga de Crepúsculo y la fe mormona

  • hace 6 minutos
  • 4 Min. de lectura

Por: [Alexis Almaraz]

Fecha: 5 de mayo de 2026


1. Introducción: más que una novela de vampiros


Cuando la saga Crepúsculo irrumpió en el mercado editorial en 2005, el fenómeno fue catalogado inicialmente como literatura juvenil de fantasía romántica. Sin embargo, dos décadas de análisis crítico han revelado un sustrato más profundo: la obra de Stephenie Meyer, miembro activa de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (IJSUD o iglesia mormona), funciona como una reelaboración metafórica de doctrinas fundamentales de su fe. Aunque los libros nunca mencionan explícitamente la teología SUD, el consenso académico identifica paralelismos estructurales que recorren desde la moral sexual hasta la polémica teología racial del Libro de Mormón.


2. La pureza como deseo: el "erotismo de la abstinencia"


Uno de los ejes narrativos más comentados es la decisión de Bella Swan y Edward Cullen de abstenerse de relaciones sexuales hasta el matrimonio. Lejos de ser un simple recato juvenil, este pacto refleja las enseñanzas de la IJSUD sobre la castidad y ha sido denominado por los críticos como un "erotismo de la abstinencia", donde la tensión sexual se magnifica precisamente por la prohibición de consumarla. La narrativa construye así un espacio cargado de sensualidad que, sin embargo, nunca traspasa los límites de la pureza moral mormona.


3. El matrimonio eterno y la familia como recompensa celestial


La doctrina del "sellamiento" —la creencia de que las familias pueden unirse para la eternidad mediante una ceremonia en el templo— constituye uno de los pilares teológicos más visibles de la saga. Edward y Bella describen su vínculo en términos absolutos de "para siempre" y "eterno compromiso". La transformación de Bella en vampira está condicionada explícitamente a su matrimonio con Edward: la inmortalidad, y por tanto la unión eterna, es una consecuencia directa del casamiento, en un claro paralelismo con el sellamiento mormón. La familia Cullen, un clan de vampiros unidos por férreos lazos no biológicos, representa el ideal de la "familia eterna", y Bella no solo busca casarse con Edward, sino integrarse por completo en esa unidad inmortal.


4. Vampiros mormones y hombres lobo lamanitas: la teología racial codificada


Una de las claves interpretativas más profundas es la identificación de las criaturas sobrenaturales con figuras del Libro de Mormón. La crítica especializada sostiene que los Cullen no son solo una metáfora de los mormones, sino una representación idealizada del pueblo nefita. Los vampiros de Meyer han sido despojados de su tradicional sexualidad subversiva para convertirlos en "pilares limpios y respetables de la comunidad", un espejo de la trayectoria histórica de los Santos de los Últimos Días, que pasaron de ser parias sociales a ejemplos de valores familiares conservadores.


En contraste, los hombres lobo quileutes funcionan como una transposición de los lamanitas, los "segundos hijos del profeta" Lehi. Según el Libro de Mormón, los lamanitas fueron maldecidos con una "piel oscura" por su iniquidad. La saga caracteriza a los quileutes como una comunidad empobrecida y socialmente marginada, aunque con fuertes lazos tribales, reproduciendo el estereotipo SUD de los nativos americanos. Esta dinámica traslada al universo de la fantasía gótica una de las doctrinas raciales más controvertidas de la historia mormona, reescribiendo el conflicto entre las dos casas de Israel como una tensión entre depredadores naturales.


5. De lo humano a lo divino: deificación y ángeles en el universo Cullen


La creencia SUD en el potencial de los humanos para alcanzar un estado divino también encuentra eco en la saga. Los Cullen son descritos repetidamente como seres de hermosura inhumana que alguna vez fueron mortales. La transformación de Bella de humana frágil a vampira inmortal y perfecta puede leerse como una metáfora de este proceso de deificación. Asimismo, las constantes descripciones de Edward como un ángel "glorioso" resuenan con las figuras de seres resucitados de la iconografía mormona, como el ángel Moroni.


6. El código de salud y los roles de género


Los hábitos de los Cullen reflejan con precisión la "Palabra de Sabiduría", el código de salud de la IJSUD: evitan el café, el té, el alcohol y el tabaco. Incluso la recomendación de Bella a su padre de "reducir el consumo de carne" concuerda con la enseñanza de consumirla "con moderación". En paralelo, la dedicación de Bella a las tareas domésticas ha sido analizada como un refuerzo de los roles femeninos tradicionales vinculados a una fuerte ética de trabajo mormona.


7. Recepción dividida: entre el reconocimiento y la polémica


La influencia mormona no ha sido recibida de manera unánime. Mientras algunos fieles valoran la promoción de la castidad y la familia, sectores más ortodoxos han criticado la inmersión en un mundo de "oscuridad" sobrenatural y la tensión erótica subyacente. Por otro lado, la crítica feminista cuestiona los roles de género que emanan de la narrativa.


8. Conclusión: una teología en clave gótica


Resulta innegable que la fe de Stephenie Meyer impregnó la estructura moral y teológica de Crepúsculo. La saga puede ser leída como una reelaboración, en clave de fantasía gótica, de valores y doctrinas fundamentales de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Antes que simples novelas de vampiros, los libros ofrecen una narrativa donde las elecciones morales conducen a una recompensa eterna, y donde las complejas creencias mormonas —incluidas sus controversias raciales— encuentran una nueva vida literaria

 
 
 

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